5.3.26

LA NIEBLA ( 1980 )

La nieblaEl éxito de John Carpenter en 1978 con Halloween fue algo fuera de lo común. Uno de los slashers por antonomasia acabó siendo, a la larga, una de las películas más rentables del cine americano, así como una catapulta para la actriz Jamie Lee Curtis. Carpenter se ganó un nombre dentro de la industria y ahora parecía imparable a la hora de sacar adelante nuevos proyectos. Después de Halloween pasaron dos years en los que el director se centró en productos para la televisión, y no fue hasta 1980 cuando volvió a la gran pantalla con La niebla.

¿Pero de qué va La niebla? La historia nos sitúa en Antonio Bay, un pequeño pueblo costero de California que está en vísperas de la celebración del centenario de su fundación por parte de unos colonos que establecieron allí sus viviendas. En la sacristía, el párroco descubrirá un libro donde se cuenta el secreto de los orígenes del pueblo. El texto explica que, en una noche de niebla, los aldeanos utilizaron las luces del faro para engañar a un barco que se estaba acercando a la zona. En él viajaban los propietarios de las tierras con sus riquezas para fundar un hospital y sus hogares. Con este engaño, el barco se estrelló, los tripulantes murieron y sus riquezas fueron arrebatadas. A la vez que se va conociendo la verdadera fundación del lugar, una misteriosa niebla se va acercando a Antonio Bay; extrañas cosas empiezan a pasar en la villa.

John Carpenter vuelve a jugar con el espectador con una de sus fobias preferidas: encerrar a gente en espacios pequeños donde la posibilidad de escape sea muy difícil, gran baza que figura entre los terrores primarios de la mayoría de las personas. De hecho, ya en 1976 basó su film Asalto a la comisaría del distrito 13 —aunque este fuera un thriller violento más que un film de terror— en ese miedo ancestral. En La niebla dobló sus esfuerzos en este sentido, aislando a un pueblo bajo el abrazo de una neblina que lleva consigo extraños presagios de muerte y, a la vez, encerrando a sus habitantes en espacios aún más claustrofóbicos: desde la escena de los marineros en alta mar hasta la iglesia del pueblo o esa impresionante emisora de radio perdida al final del acantilado.

Para el rodaje contó con dos actrices que darían mucho que hablar en el futuro. Por un lado repetía Jamie Lee Curtis, entronizada como la nueva scream queen gracias a su papel en Halloween. Fue tal la inclusión de Curtis dentro del genre que en ese mismo 1980 rodaría otros dos slashers tan conocidos como Prom Night y El tren del terror. La otra actriz, a la vez su esposa en esa época, era la magnífica Adrienne Barbeau, que se estrenaba en la pantalla grande con uno de los papeles principales; más adelante la recordaríamos por pelis como 1997: Rescate en Nueva York, Creepshow o La cosa del pantano. También destaca Tom Atkins en su segundo film. A ellos añadiríamos la ocasión de poder disfrutar de la interpretación de una actriz clásica como Janet Leigh, conocida por su papel en Psicosis y, precisamente, por ser la madre de Jamie Lee Curtis.

La niebla es un film algo inferior a su anterior Halloween i a su posterior La cosa, i nos recuerda mucho a esas historias procedentes de los cómics de Tales from the Crypt o, en su versión campestre, a los cuentos de terror al amor del fuego. Historias que, partiendo de una leyenda, van involucrando al espectador i haciéndolo partícipe de la situación para irnos sorprendiendo a base de sustos —aquí, en algunas ocasiones, de manera demasiado fácil— sobre la veracidad de esa extraña historia para asustar a los niños.

Carpenter consigue adecuar la trama enfocándola en esos ámbitos reducidos, con pocos personajes, utilizando planos amplios que se van cerrando i difuminando con la irrupción de la niebla, logrando así esa sensación de callejón sin salida. La misma niebla lleva consigo el espíritu de la propia leyenda que, con luces intensas, marca su presencia; todo ello ayudado por el sonido envolvente de la música creada por el propio Carpenter. En otras escenas, el sonido de una música ligera nos invita a la distensión junto a la voz sensual i nocturna de Adrienne Barbeau, que desde las ondas de la emisora acompaña el viaje de la neblina entre los parajes costeros, aumentando esa sensación envolvente.

El director no quedó del todo satisfecho con el resultado i se llegó a rodar de nuevo casi un tercio de la película. El resultado final es el que podemos ver actualmente: un film pausado cuya intención es la de ir adentrándonos en la maldición, esperando a que inevitablemente llegue la niebla i reduciéndonos a ser simples espectadores del desastre. Solo te quedan dos opciones: esconderte o morir. A pesar de sus deficiencias i de bajar algún que otro escalón dentro de su filmografía, me sigue pareciendo un film encomiable de los de ver tapado con la manta en una fría i nebulosa noche de invierno. El realizador norteamericano no ha querido aclarar nunca nada al respecto, pero no somos pocos los que vemos en esos seres emergidos de la niebla una versión "yankee" de los templarios de Ossorio.

T.O: The Fog.
Nacionalidad: USA.
Duración: 89 min.
Dir: John Carpenter.
Int: Adrienne Barbeau, Jamie Lee Curtis, Janet Leigh.
VALORACIÓN
★★★★★★★☆☆☆
7/10

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