Tobe Hooper sorprendió al mundo en 1974 con su film La matanza de Texas, todo un viaje lisérgico y pasado de vueltas a los parajes mas inhóspitos de la América profunda. La otra cara de la brillante sociedad yankie. Inspirada en los macabros hallazgos hechos por la policía tras el arresto de Ed Gein, Tobe Hooper filmó un película donde el calor tejano y las atmósferas cerradas y obsesivas eran la banda sonora de un film transgresor que rompía con los parámetros del cine de género.
Sin una sola escena explícita conseguía apoderarse de la angustia del espectador y sumergirlo en una aureola claustrofóbica en donde prácticamente el guion era sólo una excusa para quedarse encerrado en el enfermo mundo de la familia tejana.
Una nueva generación de directores se atrevían a romper los esquemas hasta el momento dominantes A pesar de las restricciones, la cinta se convirtió en un film de culto y Leatherface en otro icono del cine de terror. Es así como doce años después cuando el mito parecía intocable el director americano decide sacar una segunda parte.
De hecho Tobe Hooper sólo tenía en mente producir esta secuela, pero al no encontrar un realizador que quisiera hacerse cargo del rodaje, decidió hacerlo el mismo. A pesar de ser una secuela dirigida por el mismo realizador, Hooper decide librarse de los puntos mas asfixiantes de la original y dar una nueva orientación a su linea de flotación. Ojea el panorama externo y se percata que lo que estava triumfando en el cine de terror de la época era el slasher y la hemoglobina mas viusal. A pesar de enmarcarse claramente en el cine de terror, esta llena de un punzante humor negro y toques de mala leche psicotrónica. No por ello, la cinta deja de tener sus escenas escabrosas que le costaron la censura en varios países.
La obra cuenta entre sus actores con un Dennis Hooper totalmente salido de madre, en un papel casi histriónico, en busca y captura de la familia de asesinos que produjo la matanza en los años setenta. Contará con la ayuda de una locutora de radio- enorme papel para Caroline Williams– para cazar a través de la radio donde trabaja a la particular familia de matarifes. A partir de ese momento se sucederán una serie de escenas donde el humor macabro, la sangre y una cierta parodia del género acaban por hacerse presentes. Las diferencias con la original son abismales, en ningún caso se trata de un film independiente de culto, sino una opereta cómica teñida de rojo, pero que contra todo pronóstico, el público la convirtió también en pequeña pieza de culto a adorar.
La crítica fue despiadada con el film- no sólo por su violencia gráfica – sino también por el conjunto – pero que contrariamente paso de boca en boca entre los fans, ya que no le faltaban alicientes ni escenas para hacerlo. Extraño horror cómico con lsd, familias destructuradas y recetas culinarias particulares. Nada que ver con la original, pero totalmente recomendable de ver. Todo se completa con unas dosis de gore poco usuales para la época. Los efectos especiales son de Tom Savini y la portada es una copia macabra del film El club de los cinco.
Una nueva generación de directores se atrevían a romper los esquemas hasta el momento dominantes A pesar de las restricciones, la cinta se convirtió en un film de culto y Leatherface en otro icono del cine de terror. Es así como doce años después cuando el mito parecía intocable el director americano decide sacar una segunda parte.
De hecho Tobe Hooper sólo tenía en mente producir esta secuela, pero al no encontrar un realizador que quisiera hacerse cargo del rodaje, decidió hacerlo el mismo. A pesar de ser una secuela dirigida por el mismo realizador, Hooper decide librarse de los puntos mas asfixiantes de la original y dar una nueva orientación a su linea de flotación. Ojea el panorama externo y se percata que lo que estava triumfando en el cine de terror de la época era el slasher y la hemoglobina mas viusal. A pesar de enmarcarse claramente en el cine de terror, esta llena de un punzante humor negro y toques de mala leche psicotrónica. No por ello, la cinta deja de tener sus escenas escabrosas que le costaron la censura en varios países.
La obra cuenta entre sus actores con un Dennis Hooper totalmente salido de madre, en un papel casi histriónico, en busca y captura de la familia de asesinos que produjo la matanza en los años setenta. Contará con la ayuda de una locutora de radio- enorme papel para Caroline Williams– para cazar a través de la radio donde trabaja a la particular familia de matarifes. A partir de ese momento se sucederán una serie de escenas donde el humor macabro, la sangre y una cierta parodia del género acaban por hacerse presentes. Las diferencias con la original son abismales, en ningún caso se trata de un film independiente de culto, sino una opereta cómica teñida de rojo, pero que contra todo pronóstico, el público la convirtió también en pequeña pieza de culto a adorar.
La crítica fue despiadada con el film- no sólo por su violencia gráfica – sino también por el conjunto – pero que contrariamente paso de boca en boca entre los fans, ya que no le faltaban alicientes ni escenas para hacerlo. Extraño horror cómico con lsd, familias destructuradas y recetas culinarias particulares. Nada que ver con la original, pero totalmente recomendable de ver. Todo se completa con unas dosis de gore poco usuales para la época. Los efectos especiales son de Tom Savini y la portada es una copia macabra del film El club de los cinco.
T.O: The Texas chainsaw masacre 2.
Nacionalidad: USA.
Duración: 95 min.
Dir: Tobe Hooper.
Int: Dennis Hooper, Caroline Williams, Jim Siedow.
Nacionalidad: USA.
Duración: 95 min.
Dir: Tobe Hooper.
Int: Dennis Hooper, Caroline Williams, Jim Siedow.
PUNTUACIÓN:
★★★⯪☆
7 / 10
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