Cymbeline (o Anarquía: La guerra por el trono) intenta presentarse como una visión moderna de la fábula que William Shakespeare escribió sobre Cunobelinus, rey de los bretones. La obra original es una de sus habituales historias de amores, traiciones y honor, auténticos thrillers literarios del siglo XVII.
El director Michael Almereyda ya se había acercado al bardo con una versión de Hamlet en Nueva York que, sin convencer a todos, recibió alabanzas por su puesta en escena. Sin embargo, en Cymbeline la fórmula no termina de cuajar. Aquí, Cimbelino (Ed Harris) es el líder de un clan de moteros enfrentado a una escuadra de policías corruptos que exigen tributos.
Paralelamente, la trama avanza con el amor prohibido entre Imogen (Dakota Johnson) y Leonato (Penn Badgley), el huérfano criado por el rey. Aunque traer los clásicos a la actualidad —como se hace a menudo en la ópera— tiene su mérito, el riesgo es muy alto. El reparto es sólido, incluyendo a Milla Jovovich y Ethan Hawke, pero el problema reside en el resultado final.
Intentar encajar una obra tan compleja en un thriller de bandas y drogas respetando la esencia original acaba resultando forzado. Una curiosidad visual que se queda a medio camino y que, lamentablemente, acaba siendo más aburrida de lo que su premisa prometía.
Nacionalidad: USA.
Duración: 97 min.
Dir: Michael Almereyda.
Int: Ed Harris, Milla Jovovich, Ethan Hawke, Dakota Johnson, Penn Badgley.
★★★★☆☆☆☆☆☆
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