¿ Pero de que va Rojo Sangre? Pablo Thevenet (Paul Naschy) es un actor en el ocaso de su carrera, que a pesar de haber tenido un glorioso pasado, ahora no consigue ningún papel en una industria muy cambiada y centrada en la imagen y las modas pasajeras. Desesperado, acepta un trabajo, que aunque muy bien pagado, le hace sentir peor en su ego como actor: su papel será la de disfrazarse de villanos históricos en la puerta de un club de alterne de alto standing. Su rabia interna cada vez será mas intensa y aprovechará esa dote inusual de meterse en la piel de otros personajes para elaborar su venganza por todo el maltrato recibido.
Esta fue la opera prima de Christian Molina y con un guion del propio Paul Naschy, en la que la mayoría hemos visto una especie de biografía sangrante en contra del status quo del cine español, con una gran dosis de autobombo personal y con un respaldo de comodidad en los papeles que el madrileño se sintió a gusto: el malvado, corpulento y seductor protagonista del fantástico de los setenta y ochenta, que ahora debido a la edad, también adquiere un cariz dramático. Naschy expulsa sus demonios y carga contra una industria que poco a poco le fue dando la espalda a medida que su cine iba dejando de interesar al gran público.
Entiendo la necesidad de Naschy por exorcizar a sus malos espíritus, pero en el fondo lo veo como un opinión personal del propio actor. Es lógico que cuando no has parado de rodar durante años, y de golpe la industria no tan sólo te da la espalda, sino que además te tacha de trasnochado no es agradable para nadie, pero lo cierto es que el cine es un ser vivo que va mutando y adaptándose a los nuevos gustos de los espectadores. Naschy creo que pecó de narcisismo y aunque no seré quien niegue que su cine es maravilloso para los amantes del gótico, seguramente dentro de la historia del cine es sólo un aporte como otros tantos.
Historias personales a parte, la historia se liga como un all i oli al que la faltan varios batidos. Una mezcla extraña de crítica social, satanismo, snuff movies, asesinatos de la mano de personajes como el Jack el destripador, escenas diríamos que “de cama” con una chica que podría ser la nieta, galantería trasnochada, sobreactuaciones clamorosas y todo ello, mezclado en una coctelera psicotrónica que a cada sorbo da la sensación que el brebaje sube cada vez más de graduación.
Desde la admiración a Naschy, no puedo estar de acuerdo en que tiempos pasados siempre fueron mejores, ya que en todas las épocas y artes han florecido rosas y ortigas. Definitivamente me quedo con el Naschy que aullaba en las noches de luna llena.
Nacionalidad: España.
Duración: 90 min.
Dir: Christian Molina.
Int: Jacinto Molina, Bibiana Fernández, Miguel del Arco, José Lifante.
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