Ya hemos hablado en otras ocasiones de las motivaciones por las que la industria americana se recrea en esto de los remakes y, como explicamos, existen distintas casuísticas para hacerlo. En este caso estaba claro: [REC] fue una película que en poco tiempo se convirtió en un film de culto para los aficionados al género, pero que lógicamente, por su procedencia y contenido, no llegaría en muchos casos a una gran audiencia como la yanqui. Este problema los americanos suelen resolverlo a su manera; es decir, en vez de poner subtítulos o incitar a su público a descubrir propuestas que no sean tan endogámicas, lo filman ellos mismos. Solo hay que recordar la infinidad de títulos de horror nipón pasados por el tamiz de Hollywood. Además, esta industria mastica el guion original para adaptarlo a lo que ellos piensan que gustará a los espectadores americanos, con actores de allí y en un correcto inglés, no fuera a ser que tuviéramos que leer. Y ahí, amigos, es donde reside el error de Quarantine vs. [REC]. Precisamente en la española había un guion abierto a la improvisación, filmada en tiempo real y donde los protagonistas eran actores que no parecían serlo, sino que adoptaron en todo momento su papel de reportera, vecino o bombero.
¿Pero de qué va Quarantine? Pues exactamente de lo mismo que [REC]. Angela Vidal (Jennifer Carpenter) es una presentadora de TV que, durante una noche, acompañará a un grupo de bomberos de Los Ángeles en su turno de guardia. Mientras filma su rutina dentro del parque, suena la alarma y se dirigen hacia un edificio de la ciudad californiana. Un vecino les informa de que hay una anciana muy nerviosa en uno de los apartamentos que parece estar enferma. Cuando los equipos de emergencia acceden a la vivienda, son atacados y mordidos por la mujer en cuestión. Sin saber exactamente qué ocurre, los SWAT precintan el edificio con todos dentro y amenazan con disparar a quien intente abandonarlo.
En esta ocasión, las comparaciones entre la original y el remake se saldan con una ventaja favorable para [REC] descomunal. ¿Por qué esta diferencia? Motivos, evidentemente, no faltan. Primero de todo, estamos hablando de uno de los mejores títulos del género "cámara en mano" que yo haya visto. No solo por la credibilidad que acaba inspirando al espectador, sino porque las dosis de espontaneidad y de horror directo son brillantes. Quarantine lo que hace es coger el papel de calcar y pasar el lápiz a lo largo de todo el guion, cambiando tan solo la fisonomía de los personajes y añadiendo algunos detalles propios, pero fotocopiando el grueso de la historia. Podríamos decir que, si [REC] no hubiera existido, seguramente puntuaríamos algo más favorablemente esta cinta, pero se trata de un remake. Y sería injusto que no hiciéramos una valoración en referencia al trabajo que realizaron sus autores originales.
También es cierto que esta crítica la hago unos cuantos años después de su estreno; si la hubiera hecho en su día, la puntuación habría sido más baja. Tengamos en cuenta que Quarantine se estrenó tan solo un año después que [REC], por lo cual, para los que ya la habían visto, no tenía demasiado aliciente saber exactamente qué pasaría y en qué orden irían cayendo los protagonistas.
Pero lo peor que tiene el remake es que, precisamente, no capta esa sensación de espontaneidad que irradiaba la española. No solo por la continua flexibilización del guion, sino por la idiosincrasia de los personajes: todo un elenco de secundarios poco conocidos por el gran público que encajaban en la naturalidad de sus papeles, y una Ángela Vidal (Manuela Velasco) totalmente novel en el mundo del cine que apenas conocía los entresijos de la historia ni cómo evolucionaría esta. Todo parecía fruto de una situación extrema en la que gente corriente de a pie se encontraba atrapada.
Este título no irradia esa atmósfera y nos sitúa pronto en una obra perfectamente planificada, con unos actores con un diálogo completo que rompe con la naturalidad del found footage. Tenemos a una Jennifer Carpenter correcta en el papel de joven periodista, pero que al avanzar la peli -no sé si por exigencias del guion- acaba convirtiéndose en un saco de alaridos y sollozos que no hace evolucionar el film precisamente a mejor. A eso podemos añadirle un exceso en el movimiento de cámara en muchas escenas que, además de no conseguir el efecto de crispar, acaba retirándonos el interés. Quarantine termina siendo una versión del "chino" de un producto de alta calidad. En baloncesto es posible que sean los campeones indiscutibles; en cine, al menos en esta ocasión, pierden los cuatro cuartos. Seguramente entretenida para quien no conozca la original, pero a años luz de ella.
Nacionalidad: USA
Duración: 89 min.
Dir: John Erick Dowdle
Int: Jennifer Carpenter, Jay Hernandez, Columbus Short
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