27.2.26

LA MENSAJERA ( 2019 )

La mensajera Una buena película de acción debe reunir varios elementos —o en su defecto algunos de ellos— para que el espectador la disfrute de verdad. Primero, actores y dobles que sepan moverse en este terreno. Segundo, un guion consistente, con una motivación clara y una historia de trasfondo. También es vital un equipo técnico que sepa dominar la cámara entre piruetas, explosiones y accidentes varios, junto a un control de los ritmos que gestione los "picos de insulina" entre las escenas salvajes y la psique de los personajes. Por último, una buena banda sonora y un diseño de sonido potente son fundamentales y, como no podría ser de otra forma, un buen héroe enfrentado a un gran villano. Desgraciadamente, en este título no se dan demasiadas de estas casuísticas.

¿Pero de qué va La mensajeraOlga Kurylenko —sí, Olga, ya que en el film no tiene nombre, solo oficio— es una mensajera motorizada que recibe el encargo de entregar un paquete en un edificio. Al llegar, percibe movimientos extraños por parte de unos policías: el paquete va destinado a un testigo protegido (Amit Shah), pero ella se percata de que todo es una encerrona. Ya es demasiado tarde. Con lo que no contaban quienes querían asesinarle es con que la mensajera fue, en su día, soldado de los cuerpos de élite.

A partir de este punto comienza el juego del gato y el ratón entre las oficinas y el parking del edificio. Una propuesta que intenta crear claustrofobia, pero que no alcanza los mínimos de trepidación exigibles para un film de estas características. Estas escenas se van intercalando con la reacción del villano, Ezequiel (Gary Oldman), y su adorada hija, en una relación que por momentos resulta un tanto forzada o incluso extraña para el espectador.

Estamos ante el típico thriller de contención de bajo presupuesto que, a pesar de los nombres que aparecen en el cartel, fue rodado en tan solo 18 días utilizando los mínimos espacios y utillaje posibles. Esto hace que, al no gozar de otros puntos fuertes, acabe pareciendo un producto pensado casi exclusivamente para el streaming. Y es que cuando limitamos un film de acción a espacios tan acotados, si no hay una trama y unos personajes que dejen impronta —como sucede en Free Fire—, es muy frecuente caer víctimas del sopor.

El film carece de un ritmo vertiginoso. A pesar de que desde el minuto 15 ya estemos metidos en faena, la subtrama externa y los constantes espacios de "ahora me escondo, ahora cambio de posición" nos obligan a comer las palomitas más rápido de lo que quisiéramos por puro aburrimiento. El personaje de Oldman no es creíble; es casi un "cameo alargado". Su papel se grabó en apenas dos días y en una sola localización: pasar por caja y hasta luego. Un anzuelo para espectadores.

Por la otra parte, aunque se use el nombre de la exmodelo ucraniana Kurylenko para atraer al público con el reclamo de la ex-chica Bond, su presencia es de lo poco salvable. El de Olga es un caso similar al de Milla Jovovich: una modelo reconvertida en actriz especialmente dotada para la acción. Más allá de su presencia, cabe destacar que realizó ella misma el 90% de las escenas de riesgo gracias a su extraordinaria forma física, defendiendo con dignidad un metraje basado casi totalmente en el cuerpo a cuerpo.

En definitiva, una película salvable pero tediosa. Con algunos ganchos y detalles interesantes, pero fallida tanto en su percepción como en su ejecución.

Título original: The Courier
Nacionalidad: Reino Unido / EE.UU.
Duración: 99 min.
Director: Zackary Adler
Reparto: Olga Kurylenko, Gary Oldman, Amit Shah, Alicia Agneson, Greg Orvis.
Puntuación: ★★★★☆☆☆☆☆☆


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