15.2.26

TURNO DE GUARDIA ( 2025 )

El cine de terror intenta crear angustia al espectador a través, normalmente, de cosas que escapan al control o al raciocinio humano: el asesino en serie al que tenemos la mala suerte de encontrarnos en un oscuro callejón, o bien el encuentro con seres no humanos de la más diversa índole. Lo cierto, es que cuando analizaros los impulsos que nos suman en la ansiedad y la depresión a los humanos, son elementos mas palpables y cercanos: el miedo al futuro, nuestra salud o la de nuestros allegados, el trabajo, pagar las deudas...y una larga lista de problemas que, en el mundo occidental, nos impulsa al consumo masivo de benzodiacepinas.

Esta pequeña producción suiza ahonda en ese desgaste cotidiano que lastra la calidad de las personas, por muy buenos sentimientos que encierre, provocando una aureola ansiolítica en el espectador.

¿ Pero de que va Turno de Guardia ? Pues en este caso el título es claro y conciso. En ella veremos como Floria ( Leonie Benesch ), una enfermera en la planta oncológica de un hospital ejerce su turno de guardia. En este día, el equipo de enfermería está bajo mínimos, con sólo dos facultativas y una becaria para atender toda la planta. Como si de una sencilla radiografía se tratara, se irá mostrando el trabajo de Floria durante su turno, enseñándonos como prácticamente debe desdoblarse para poder atender a todos los pacientes, para memorizar todo el trabajo que tiene de desarrollar pero, lo mas importante, el impacto emocional y el desgaste que supone el sobre trabajo y el hecho de convivir con historias humanas tan dispares, algunas de ellas al límite.

A medio camino entre un thriller y casi una especie de documental, con una profunda pisada de drama existencial, Turno de guardia nos muestra delante del espejo una realidad cada día mas presente en la civilización europea; el abandono paulatino de los servicios públicos por parte de los estados: en este caso, y con especial gravedad por la profundidad del tema elegido, de los servicios hospitalarios. Benesch que estuvo un tiempo preparando el papel en un hospital verdadero, interpreta brillantemente a una enfermera involucrada en su trabajo, pero que ante una realidad que la supera a la hora de poder atender dignamente a sus pacientes, acaba entrando en una crisis nerviosa que la lastra internamente. Así, como si de un film de suspense se tratara, el film ira in crescendo, mostrándonos diversas situaciones que envolveran el ovillo, tensando aún mas la cuerda. El espectador irá sumiéndose en este sencillo, pero a la vez intenso thriller, siendo voyeur de las penurias de nuestra protagonista, pero a la vez poniéndose en el papel de posible usuario de esa sanidad. La brillantez de la misma está en su sencillez, a la vez que en su capacidad de permitir desbordar nuestra mirada en ritmo ascendente. Ese punto de documental, casi de cámara en mano, siguiendo a la protagonista, filmando cada pequeño gesto y expresión, permite acceder a las micro cambios anímicos que irá padeciendo a mesura que avance la cinta. Lo cierto es que al espectador le costara, en general, poco empatizar con la problemática de nuestra enfermera jefe y, a la vez, podrá analizar si encaja en el papel de alguno de los pacientes, cual espejo que retorne la imagen deformada o realista de como nos comportamos frente a los demás.

Tensa, pero no agobiante. Bonita de por si. Consigue ser vibrante y llena de acción nerviosa, con tan sólo un conjunto de pasillos, habitaciones y ascensores, recorridos infinidad de veces para poder dar servicio a todas las personas ingresadas. La protagonista, ya curtida en maravillosos títulos como Aula de profesores o Septiembre 5, nos convence de sus habilidades sanitarias, copiando los pequeños detalles de las profesionales , intentando contener las emociones en pos de una actitud profesional, pero sin poder desprenderse de su innata condición humana, esto quedara muy bien presentado en los pocos momentos de pausa que tiene durante su turno. También destacar la dirección de Petra Biondina, la cual por currículo conocía perfectamente del tema de que hablaba; subiendo un escalón mas en su condición de realizadora de lo que ya hizo perfectamente en El orden dívino.

Tan solo le pondría algunas pequeñas pegas al film y, estas estarían principalmente, en la sobre necesidad de forzar el drama. La historia de por si estaba muy bien envasada, pero al intentar dramatizarla artificialmente hace que ele espectador pueda sentirse manipulado y reaccionar negativamente. La música, aunque sutil durante el film, intenta descaradamente hacernos entrar en una dinámica de film de suspense sin ser necesario. También el uso de ese Hope there´s someone pensado para buscar un punto emocional, o más bien la lágrima fácil, queda tremendamente artificial y manipulador. Algunos de los personajes, pienso especialmente en el inquilino de la habitación vip, mas que reflejar un perfil humano acaban adquiriendo el estereotipo genérico necesario para que desate las diversas emociones, lo que le resta credibilidad. De todas formas, exabruptos a parte, estamos ante un enorme film que aunque pueda tener su punto sensiblero, dispara la flecha directa al centro de la diana:¿ Quien cuida a los que nos cuidan ?. ¿ Donde esta la empatía hacia los demás cuando sólo nos miramos de puertas adentro?. Uno de esos films que continua en tu cabeza cuando ya se ha abierto las luces.

T.O: Heldin
Nacionalidad: Suiza.
Duración: 92 min.
Dir: Petra Biondina.
Int: Leonie Benesch, Sonja Riesen, Alireza Bayram.
VALORACIÓN
7,5 / 10
★★★★★★★½☆☆

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