10.3.26

APOCALIPSIS CANIBAL ( 1980 )

Apocalipsis CaníbalItalia durante los ochenta era la campeona mundial de las fotocopias. Cualquier cosa que triunfara masivamente en las salas de cine tenía su clon de mercadillo con el sello del país de la bota. Si tras copiar Tiburón o Alien no sabían qué más inventar, encendían la batidora y mezclaban varios títulos para asegurar el tiro. Así, el bueno de Bruno Mattei- aquí rebautizado como Vincent Dawn- decidió hibridar sin complejos a los antropófagos de Holocausto Caníbal con los muertos vivientes de Dawn of the Dead, creando un engendro que no auguraba nada bueno. Este bisutero de la exploitation más desencarnada y casposa tenía tras de sí antecedentes notables en el cine erótico de baja estofa; y aunque con este título quiso redimirse de tanta lujuria carnal, su empeño se quedó en una mera declaración de intenciones.

¿Pero de qué va Apocalipsis Caníbal? La trama arranca en una central química donde se experimenta con un gas muy tóxico. Una rata queda infectada por dicha sustancia y muerde a uno de los operarios, quien a su vez inocula el principio activo a un compañero. Como si de muñecas rusas se tratara, el personal de la planta cae infectado y se desata el caos. Un "grupo de intervención de élite" y una pareja de periodistas se trasladan a la zona para intentar controlar la situación.

Estamos ante un film sin pies ni cabeza que hunde el concepto de la serie B en lodos pantanosos. La lógica narrativa es cercana a las teorías de Bakunin: un compendio anárquico de personajes y situaciones pegadas con cinta de doble cara. Interpretaciones histriónicas, salidas de tono, contextos incoherentes y personajes que no entran ni con calzador. Todo ello aderezado con montañas de pintura roja, látex y un erotismo gratuito e injustificado, bajo diálogos que parecen escritos tras la ingesta de ácido lisérgico. El plagio a la obra de George A. Romero no es que sea inspiracional, es que directamente le roban la música y hasta los uniformes de los soldados, mientras que las imágenes de la jungla son incrustadas sin pudor desde algún shockumentary de archivo.

Apocalipsis Caníbal, que circula por la red bajo múltiples nombres alternativos, es un artefacto de difícil digestión que, curiosamente, no termina de funcionar mal del todo. A veces la teoría de "cuanto peor, mejor" da sus frutos. Desde un punto de vista cinematográfico no tiene salvación posible, pero cuando certificas su inutilidad como cine convencional, puedes relajarte y disfrutar de su inverosimilitud. No falta el gore casposo ni las escenas hilarantes- aunque sean involuntarias-, y los zombis parecen recién salidos de una fiesta de disfraces barata. Con semejante historial, ¿por qué no permitirnos el placer de pecar de vez en cuando? Solo por ver al gran Víctor Israel zombificado y con ganas de filete humano, ya vale la pena echarle un vistazo.

T.O: Hell of the Living Dead.
Nacionalidad: Italia / España.
Duración: 101 min.
Dir: Bruno Mattei.
Int: Margit Evelyn Newton, Franco Garofalo, Selan Karay.
VALORACIÓN
★★★★⯪☆☆☆☆☆

No hay comentarios:

Publicar un comentario