¿Pero de qué va Pixels? A principios de los años 80, la NASA envió una sonda al espacio con elementos para que una posible civilización extraterrestre pudiera entender los códigos culturales de la humanidad. Entre esos archivos se incluyeron videojuegos clásicos. Sin embargo, los alienígenas interpretaron mal el mensaje y lo tomaron como una declaración de guerra, convirtiendo estos arcades en armas arrojadizas contra la Tierra. El presidente de los Estados Unidos -que tiene un pasado como jugador en salones recreativos- llama a sus antiguos compañeros de partidas para combatir a estos personajes retro.
Partimos de un argumento de lo más absurdo, pero al menos la originalidad es innegable. Inspirada en un pequeño cortometraje del realizador francés Patrick Jean, la industria de Hollywood vio en ella una idea con potencial para la gran pantalla. Chris Columbus (Solo en casa, Harry Potter...) fue el encargado de capitanear el proyecto. La perspicacia del director de Pennsylvania para transformar en oro todo lo que dependa del cine familiar es inconmensurable y, como tal, el film acaba funcionando perfectamente para una tarde de sofá y palomitas con la progenie.
El apartado visual, creado por estudios como Sony Pictures Imageworks o Digital Domain, es espectacular. Consiguieron que figuras de 8 bits y dos dimensiones se convirtieran en una especie de piezas de Lego en 3D, iluminadas internamente para lograr los efectos que se ven en pantalla. Trabajaron codo con codo con compañías como Nintendo, estudiando exactamente cómo eran las animaciones en los juegos originales. Se tuvo también el detalle -en la escena donde intentan cazar a los Pac-Man que arrasan Nueva York- de usar cuatro Mini Coopers que simulaban los colores de los fantasmas del juego. La parte más complicada fue la recreación de Donkey Kong, para la cual se tuvo que construir un andamio gigante por el que los personajes pudieran avanzar.
Pixels es un bonito recuerdo para los que crecimos en ese mundo de máquinas recreativas y pasamos horas ante nuestras arcaicas computadoras intentando que no nos cayera un barril encima. A la vez, creo que los más jóvenes disfrutarán de un espectáculo visual y una acción para todos los públicos "marca de la casa". Para mí, el problema principal radica en los diálogos vacíos, las bromas manidas, la cara uniexpresiva de Sandler, el intento de mezclar humor adulto con infantil y lo disparatado del guion. Saquen a los 8 bits a escena y dejen la charla para después del trabajo.
Nacionalidad: USA
Duración: 105 min.
Dir: Chris Columbus
Int: Adam Sandler, Kevin James, Josh Gad, Peter Dinklage
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