Como dije, la película no comparte la filosofía del rape and vengeance, es mas, en algunos momentos parece que la impunidad sea la tónica habitual con la que se desenvuelven los protagonistas. Lo que si comparte con I spit in your grave es la dureza de las imágenes, no tan sólo porque la propia visión de una violación múltiple consiga en la mayoría de las personas normales remover sentimientos de incomodidad y malestar, sino porqué además Iquino la explicita tanto en tiempo de metraje como en número de las mismas.
Lo peor, no es sólo lo perturbador del visionado, sino que la duración de las mismas y la desnudez absoluta de las actrices a manos de los malos, hace pensar que fueron rodadas y alargadas como elemento de exhibición de epidermis femenina. Es cierto que se trata de ficción y que la mentalidad de esa época era distinta de la actual, pero cuesta imaginar a alguien en su sano juicio poner esta cinta para subir la lívido.
Otro de los elementos claves de este título es que era uno de los primerizos títulos del inmediatamente floreciente subgénero de las kinky films: un apartado que intentaba retratar la figuras de los rateros venidos del extrarradio de Barcelona y sus aventuras y desventuras con víctimas y policías. Sin embargo, aquí no hay redención ni mensajes marxistas sobre las desigualdades humanas, tan sólo se pasa de pasada por alguna situación familiar dura, ofreciendo una versión más decadente de esa delincuencia juvenil.
El film retrata ese post franquismo con ansias de libertad, donde ciertos sectores se sentían más libres para actuar impunemente. De hecho, a tanta atrocidad, el film deja caer, de forma muy velada, algunos debates de la época como el del aborto o la pena de muerte, con esa frase tan gastada resonando en la cabeza de ...Una cosa es la libertad y otra el libertinaje.
Un film despechado, con actuaciones justas, y un argumento al servicio de la perversidad, aunque superior a la mayoría de films que el mismo Iquino rodó. Insisto, de visión no agradable a nuestros ojos contemporáneos; o quiero creer que así debería de ser. De todas formas, los noticiarios tienden a contradecirme.
Nacionalidad: España.
Duración: 87 min.
Dir: Ignacio F. Iquino.
Int: Mireia Ros, Bernard Seray, Joan Borrás.
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