26.3.26

ALONE ( 2020 )

Alone

© Magnet Releasing / Mill House Motion Pictures

Es indiscutible que el subgénero cat and mouse ha dado grandes títulos a los fans del terror. Solo hace falta recordar el debut de Steven Spielberg en una modesta road movie para la televisión titulada El diablo sobre ruedas (1971) para entrever las maravillas que pueden hacerse con un cazador y una presa. Otros títulos como Carretera al infierno (1986), Hush (2016) o Revenge (2017) impactaron en el gran público y, a pesar de que cada una fuera propietaria de sus propias etiquetas, todas compartían esa espiral persecutoria entre dos partes. El nuevo extremismo francés llevó el fenómeno a su máxima expresión con obras como la conocida Alta tensión (2003) o la soberbia À l’intérieur (2007). Alone intenta recoger el clasicismo del género con un guion bien atado, sumando trazos de la brutalidad propia de films más modernos.

¿Pero de qué va Alone? Jessica (Jules Willcox) atraviesa una mala racha personal y decide trasladarse lejos para empezar de cero. Durante el viaje tiene un incidente con otro conductor que casi termina en accidente. A la mañana siguiente, el hombre se le acerca y le pide disculpas por el altercado, pero ella desconfía de sus palabras. De regreso a la carretera vuelve a coincidir con él: demasiadas casualidades y cabos que no terminan de atar.

El director John Hyams, forjado básicamente en el cine de acción y de género, decide mezclar lo mejor de ambos mundos en un film angustioso que sitúa a los personajes en diversos niveles y campos de juego antes de llegar a la eclosión final. La cinta, un remake de la obra sueca Försvunnen (2011), respeta la mayoría del entramado original, pero Hyams aporta su visión personal al rol de los protagonistas y ahonda en las escenas más críticas. Y aunque se trate de una versión fidedigna, logra dotarla de una fisicidad y una atmósfera de humedad constante que eleva la tensión. Mientras la original era un thriller gélido, esta es un pulso sudoroso y embarrado entre un lobo con piel de cordero y una mujer que se niega a ser una estadística. Aquí no vamos a asistir a la pasividad de lo inevitable; el partido se juega hasta el último minuto.

En esta cacería, donde ni presa ni cazador quieren dejar la partida en tablas, iremos cambiando de ecosistemas físicos mientras la pantalla se vuelve cada vez más difícil de digerir. Su punto más fuerte -prospección de planos e historia aparte- son sus protagonistas. Una estupenda Willcox, que comete errores de principiante pero no duda en solucionarlos automáticamente, se enfrenta a un despiadado hombre cuyo único motivo para actuar es su satisfacción personal. Marc Menchaca interpreta a un ciudadano anónimo -casi un Ned Flanders de manual- que oculta bajo la "sotana" a un auténtico psicópata. Cabe destacar también a un tercer personaje, aunque breve, añade varios grados de temperatura a la historia. Asimismo, resaltaría un cuarto elemento: los factores geográficos y atmosféricos que envuelven al dúo. Oscuridad, lluvia, barro y humedad extrema ensucian la imagen y sumergen aún mas al espectador en la batalla que se está librando. A diferencia de producciones infladas de efectos, esta se sustenta en la mirada de sus actores y en un uso magistral del sonido ambiental, con una ausencia de banda sonora que juega a su favor.

Ciertamente estamos ante un remake, lo que obliga a admirar la idea original, pero creo que en esta ocasión no solo han sabido atrapar el espíritu de la fuente, sino que han realizado un rediseño que no pierde ni un ápice de su esencia e introduce elementos nuevos altamente interesantes.

T.O: Alone
Nacionalidad: USA
Duración: 98 min.
Dir: John Hyams
Int: Jules Willcox, Marc Menchaca, Anthony Heald
VALORACIÓN
★★★★★★½☆☆☆
ESTE ARTÍCULO SE PUBLICA BAJO EL DERECHO DE CITA (ART. 32 LPI). EL MATERIAL GRÁFICO Y AUDIOVISUAL SE UTILIZA CON FINES ESTRICTAMENTE INFORMATIVOS, DE ANÁLISIS Y CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA. TODOS LOS DERECHOS PERTENECEN A SUS RESPECTIVOS PROPIETARIOS.

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