Creo que en el mundo de la ciencia ficción nunca se había llegado tan lejos, al menos técnicamente, como en 2013 con este título. En su día no la vi en el cine, fue años después en formato televisivo, y ahí es donde cometí el error. No soy ningún fan de la peli, pero quisiera tener una máquina del tiempo para volver atrás y poder hacer cola para comprar un ticket, a poder ser en una de esas salas tipo Phenomena o Imax. Sencillamente el espectáculo es fascinante y, vista ahora, trece años más tarde, sigue impresionándome. Cuando uno llega a los títulos de crédito sabe certeramente que esto es, hasta el momento, lo más cerca que podrá estar de un viaje espacial.
¿Pero de qué va Gravity? El telescopio Hubble ha sufrido una avería en plena navegación, por lo que el equipo que la integra se ve obligado a salir al espacio abierto para su reparación. Durante la misma, se produce una lluvia de chatarra cósmica que colisiona contra ellos. La doctora Stone (Sandra Bullock) y el astronauta Kowalsky (George Clooney) serán los únicos supervivientes de la colisión. Quedarán atados en pleno espacio abierto, con las reservas de oxígeno bajando.
Con la imagen de fondo de los primeros planos del planeta azul, se abre el film con un impresionante plano secuencia de 16 minutos, donde los personajes prácticamente danzan en la infinidad del espacio mientras las cámaras los van siguiendo métricamente en posiciones casi imposibles. Y lo cierto es que, cuando se planteó el film, no todos los recursos técnicos que muestran existían. Se acudió a la tecnología de brazos robóticos de la industria automovilística para poder conseguir esos giros y rotaciones de ángulos; esto hizo que la producción se alargara durante cuatro años hasta poder conseguir los efectos deseados. A medida que avanzamos en la historia, la doctora Stone tendrá que ir progresando desde la nada hacia las estaciones espaciales vecinas, ya sean las rusas o las chinas. Durante todo ese recorrido, acompañados de una suave banda sonora y por espacios de silencio cortante, iremos deleitándonos con la armonía de los virajes y las composiciones del montaje, ya sea a aire abierto o dentro de las cápsulas flotantes. ¿Qué más se le puede pedir a un film así?
Pues, en mi caso particular, más profundidad de guion. La parte técnica es incontestable, pero yo hubiera preferido una historia más pesada e intensa, ya que me pareció estar viendo un cuadro bellísimo que no conseguía transmitirme ninguna sensación. Partimos de la base de que tenemos a una persona vagando por el infinito, o sea que, como mínimo, debería tratar de proporcionarnos un leve sentimiento de angustia. Toda la trama gira alrededor de una línea recta —como si de un videojuego se tratara— que nos obliga a ir de pantalla a pantalla sin demasiadas florituras. Lógicamente, los diálogos en esta situación —excepto en las escenas que comparte con el astronauta— tendrían que ser casi mínimos en pos de ese silencio envolvente; sin embargo, están presentes, ya que de lo contrario costaría bastante entender qué es lo que planea hacer la protagonista. Este es el motivo por el que se incorporan radios o momentos de habla en voz alta para introducirnos en su mente. A veces, todo este diálogo sordo acaba siendo artificial y forzado. La propia figura de su compañero Kowalsky parece etérea, aunque es cierto que tiene una base para su renacer personal. A pesar de que su presencia es vital para la supervivencia de ella, en muchos planos parece emerger más como un plano espiritual al que encomendarse que como un personaje real. El personaje también tira mucho de drama personal para ligarlo con una escena final que, a mi gusto, me pareció forzada.
A pesar de ello, es tan solo un punto de vista personal; el film tiene muchos números para gustar a públicos muy diversos. Entiendo que la falta de intensidad o ese minimalismo narrativo no será ningún problema para el disfrute de otros tantos espectadores. Yo reconozco que me faltó un poco de nervio y mala sangre. El film recibió siete Oscars, entre ellos el de mejor director para Alfonso Cuarón.
Nacionalidad: USA / UK.
Duración: 91 min.
Dir: Alfonso Cuarón.
Int: Sandra Bullock, George Clooney.
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