¿Pero de qué va Monster Hunter? La capitana Artemis (Milla Jovovich) y su equipo de soldados están de misión por el desierto. Repentinamente se desata una tormenta de arena y rayos que los transporta hacia otra dimensión. A partir de aquí empieza un encuentro con arañas gigantes, dragones y algún aguerrido guerrero que acude en su ayuda. Fin del argumento.
No es casualidad que este juego -estrenado para PS2 en 2004- tardara quince años en tener su adaptación al cine. Básicamente se debe a la vacuidad narrativa del mismo: un magnífico título para ser jugado en consola, pero con un repertorio limitado para las salas de cine. Aquí es donde apareció Paul W.S. Anderson, tiró de esposa, vio los inflados beneficios de la saga Resident Evil y se preguntó: "¿Qué puede fallar?". Pues nada, tenemos de nuevo a Milla Jovovich en el gimnasio preparándose para una cinta de acción y aumentar su categoría de superheroína -esta vez enfrentándose a monstruos ultradimensionales-.
Siendo sinceros -y a pesar del agotamiento de ideas y la cada vez más pésima falta de guion de la saga del "diablo residente"-, ella es de lo poco salvable de la película. Aunque el chicle esté a punto de romperse, la actriz ucraniana sigue ejecutando su papel de mujer privilegiada capaz de dar saltos imposibles y vencer a cualquier enemigo. Salvaremos también los efectos y el diseño de producción -esta vez muy bien usados y con un impacto efectivo- sin necesidad de recurrir al "ordenador del sobrino". Un CGI de lujo que adapta perfectamente los monstruos que Capcom realizó para las plataformas de juego.
El problema es que la película es como un regalo perfectamente envuelto que -al abrirlo- resulta ser un pijama y un juego de calcetines. Se lleva el guion a la simpleza de trazar una línea entre dos puntos para llegar a un tercero y acabar con el enemigo -así uno tras otro-. Sabemos que el material original no daba para repostería de lujo, pero esta propuesta deja a la comida casera como simple fast-food cinematográfico. Diálogos escasos, todo salvado a base de señas y gritos, haciendo del metraje un "pasa-pantallas" de manual. Uno acaba sacando la conclusión de que la mejor opción es parar el visionado y cargar el juego original: puestos a elegir, el do it yourself gana de carrerilla. Os recomiendo que -si la veis- esperéis a una escena post-créditos donde se nos anuncia una profecía que, a mi parecer, dudo mucho que se cumpla, aunque viendo el vacío de ideas de la industria mainstream... quién sabe.
Nacionalidad: USA / Alemania / Japón
Duración: 103 min.
Dir: Paul W.S. Anderson
Int: Milla Jovovich, Tony Jaa, Ron Perlman
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