¿Pero de qué va El dentista 2 ? El Dr. Feinstone (Corbin Bernsen) fue ingresado en un sanatorio tras las torturas infligidas a sus víctimas. Es un psicópata de manual que, a pesar de estar en un centro de máxima seguridad, logra escapar hacia Missouri. Allí suplanta una identidad e intenta iniciar una nueva vida, pero su psique no está curada; los traumas y su obsesión enfermiza con la higiene dental no tardarán en quebrar su frágil cordura.
Dos años después del estreno de la cinta original, Brian Yuzna intentó alargar la sombra del éxito con esta secuela que, más allá de su paso por festivales, se editó prácticamente para el mercado doméstico. Si bien la primera entrega —siempre dentro de la serie B— tuvo recorrido en salas y una acogida aceptable, esta continuación ni lo intentó. La conclusión es lógica: muerta la sorpresa, el espectador sabía que encontraría más de lo mismo. Por ello, la apuesta fue subir el volumen de la morbosidad visual y dejar de lado las sutilezas argumentales. El que alquilaba este título sabía perfectamente a qué venía.
La masa, por tanto, ya estaba prefabricada. La premisa del personaje atormentado por la infidelidad y su fijación con la boca de sus pacientes seguía siendo el hilo conductor, cambiando solo ubicaciones y secundarios. La baza ganadora reside en esos primeros planos de "matanza bucal" donde incisivos, molares, pus y sangre se muestran de forma grotesca y explícita. Pese al presupuesto reducido, los efectos son apañados para un film de estas características; lo que falta en medios se compensa con la actitud senil, posesiva y distorsionada de la realidad del odontólogo. En ese aspecto, el film ni engaña ni defrauda.
El problema es que no aporta nada nuevo a la saga; se limita a mostrar a un personaje aún más perdido en su universo paranoico, obligándolo a actuar de forma desmesurada y, por qué no decirlo, bastante histriónica. Sin méritos especiales, tampoco desmerece su visionado: en peores plazas hemos toreado. Guion sencillo, interpretaciones justas y diálogos olvidables para un entretenimiento gore dentífrico resultón. Se llegó a considerar una tercera parte que finalmente no cuajó. No es una gran recomendación a priori, pero para los aficionados al género, seguro que ya están mirando dónde verla.
Nacionalidad: EE.UU.
Duración: 98 min.
Dir: Brian Yuzna
Int: Corbin Bernsen, Jillian McWhirter, Jeff Doucette
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