14.2.26

LA PROFECIA (2006)

Lo de los remakes es un tema muy delicado, y la verdad cuesta salir bien parado, especialmente si el film referencia, encima es uno de tus preferidos. Tenemos dos maneras claras de enfocarlos. Por un lado nos encontramos directores que dan su propia versión de la original cambiando aspectos o situándola en escenarios distintos. Este el caso de la versión de Rob Zombie de Halloween. En el otro caso nos encontramos con los que respetan el guion original, siendo básicamente un retoque digital de una fotografía analógica, con la intención simplemente de adaptarla a un nuevo público con efectos más logrados.

El riesgo es máximo cuando aborda films venerados. Por un lado, si se dedica a calcar la narración original desaparece el efecto sorpresa. Otro elemento es el del reparto, ya que en los clásicos tiende a mitificarse a los protagonistas y cuesta desprenderse de la comparativa. Y en último lugar porque se hace difícil de apreciar el trabajo de un realizador que basa su obra en algo ya conocido y alabado.

¿Pero de que va La Profecia? El diplomático americano en Roma Robert Thorn (Liev Schreiber) recibe una llamada desde una clínica donde su mujer tiene que dar a luz y le avisan de que ha habido problemas. El bebe que esperaban ha fallecido. Un sacerdote le ofrecerá a Thorn un bebé cuya madre falleció en el parto. El diplomático acepta al recién nacido sin decir nada a su esposa y lo acogen como un hijo propio. A medida que Damien crezca van a darse cuenta de que no es un niño como los demás.

Ponerse a reversionar films de la dimensión de La profecia es tarea harto difícil. El primer punto que se quedó a kilómetros luz de la original fue en la interpretación: los trabajos de Gregory Peck y Lee Remick eclipsan totalmente a los de esta revisión. Si bien Julia Stiles da el pego, carece del carácter de Remick, y la elección de Schreiber —con su habitual inexpresividad— queda a años luz de Peck. Tampoco la actualización a nuestra época de la historia aporta gran cosa.

¿Hay cosas destacables? Seguramente lo mas destacado seria la elección de Mia Farrow como niñera, un personaje secundario que aquí acaba adoptando protagonismo por la presencia de la actriz (un guiño perverso a La semilla del diablo). También alguna mejora en cuanto a efectos se refiere, con esa puesta en práctica de la última escena en que participa el fotógrafo.

De todas maneras el film acaba añadiendo poca cosa a la saga. Eso sí, acaba resultando entretenida debido a los extraordinarios ingredientes que llevaba la original, pero no deja de ser un simple recalentado de un extraordinario plato.

T.O: The Omen 666.
Nacionalidad: USA.
Duración: 110 min.
Dir: John Moore.
Int: Liev Schreiber, Julia Stiles, Mia Farrow.
VALORACIÓN
★★★★★☆☆☆☆

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