¿Pero de qué va Criminales de noviembre? Addison (Ansel Elgort) es un adolescente que recientemente ha perdido a su madre. Con un carácter obsesivo, no se siente adaptado a la sociedad que le ha tocado vivir. A la vez, mantiene una estrecha y complicada relación con su amiga Phoebe (Chloë Grace Moretz), a la que propone "pasar de pantalla" y llevar su amistad un poco más allá. Dentro de este puzle mental, todo se resquebraja cuando matan a su mejor amigo. La policía cree que el joven asesinado estaba metido en asuntos de pandillas, pero Addison tiene claro que no es así y decide investigar por su cuenta.
En un principio parece que podríamos haber topado con una pequeña joya. Tenemos a una pareja con gancho que ya había trabajado unida en el remake de Carrie (2013), ambos en un buen momento de su carrera y con un reconocido feeling personal. La historia se basa en una novela de Sam Munson que tuvo muy buena acogida y, si además tenemos en cuenta que la adaptación corría a cargo de Steven Knight (Peaky Blinders), todo prometía una versión potente para la gran pantalla.
Pero una vez filmada, nos damos cuenta de que esta cinta tira por el camino fácil. Explota el momento de Elgort impidiéndole quedar manchado por las actitudes más oscuras del personaje literario. Se nos presenta a un protagonista intelectualmente superior pero vulnerable ante el carácter de Phoebe. La antigua amistad, ahora reconvertida en canal de desguace de una tensión sexual a la fuerza, parece más un contrato mecánico que algo hormonal. Esta nueva situación introduce el miedo a la pérdida y la relación se sumerge en un lago estancado donde nada sale a flote.
Somos espectadores de una relación quirúrgica, sin pasión, donde la pérdida de la virginidad es casi un formulario a rellenar antes de la universidad. Al conocer la historia original, vemos que se decantaron por la versión edulcorada: aquí no hay trapicheos con drogas ni un chico que colecciona chistes del Holocausto. Se eliminan las partes corrosivas del personaje, rebajándolo a la categoría de geek inadaptado; el "raro" de la clase, vamos.
Todo avanza lentamente, aparcando el esclarecimiento de la muerte. Cuando la trama se centra en la investigación, la historia da bandazos obsesionada con mostrar la moral del protagonista sin meternos realmente en harina. Al final, intenta salvarse con un par de pandilleros "de oferta" para mostrarnos a un cobarde que actúa como valiente solo para sanar sus propias heridas. Se nota una falta de compensación, ralentizando situaciones superfluas y acelerando otras de forma abrupta.
Este galimatías nos deja ante una ensaladilla rusa donde no encontramos los ingredientes. No sabemos si estamos ante una comedia romántica, un thriller criminal o un libreto de crítica social. Con un material inspirador tan bueno, la mejor jugada hubiera sido dejar que el corazón negro del Addison original fuera el faro del film. Habría sido mucho mejor que ir pidiendo cartas para ver si, por azar, salía el Joker.
Nacionalidad: USA.
Duración: 85 min.
Dir: Sacha Gervasi.
Int: Ansel Elgort, Chloë Grace Moretz, David Strathairn, Catherine Keener.
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