23.3.26

THE GUEST ( 2015 )

The Guest

© Picturehouse / HanWay Films

A veces resulta complicado mantener la tensión dentro de una película. Es bastante habitual utilizar el recurso del invitado o el huésped que, tras una primera impresión adorable, va mostrando su verdadera naturaleza. Entra en el hogar como una persona amable, atenta con toda la familia, y se gana rápidamente su afecto. Sabe ejercer de hermano mayor, de confidente o de protector según las circunstancias. Pero ya sabemos que, dentro de cada casa, siempre hay alguien más avispado que los demás; alguien que detecta que algo no cuadra tras esa fachada perfecta. A partir de esta premisa tan exprimida, se pueden ir mezclando géneros y estilos, adaptando la historia según convenga.

¿Pero de qué va The Guest? Los Peterson perdieron a su hijo en la guerra de Afganistán. Un día llama a su puerta un joven llamado David (Dan Stevens), el cual dice ser uno de los mejores amigos que su hijo tuvo en la compañía. Afirma que, antes de morir, le prometió que visitaría a sus padres para decirles lo mucho que los quería. Su presencia, su cortesía y la emotividad con la que habla reconfortan de tal manera a la familia que le invitan a hospedarse con ellos.

Estamos ante una cinta que sabe mezclar muy dignamente el Cuckoo in the nest con el cine de acción más puro. Si bien en el primer tramo de la película nos centramos en conocer a los protagonistas y cómo forjan sus relaciones, más tarde la trama derivará hacia derroteros más físicos. En un primer momento, el invitado se gana la ternura de los padres mediante el recuerdo del hijo fallecido, aumenta la autoestima del hijo menor -el cual sufre bullying en la escuela- y se convierte en el confidente de la hermana. Pero a pesar de este buen ambiente, irán sucediendo hechos extraños en su núcleo más próximo.

Dirigida por Adam Wingard -el cual siempre ha estado inmerso en el cine de género-, la cinta plantea una escalada progresiva que abraza el cine de acción más estricto, pero que a la vez juguetea con el terror psicológico. El director guarda para algunas escenas una escenografía y tonalidad muy parecidas a las de los slashers ochenteros. La historia se apoya principalmente en la actuación de Dan Stevens, quien borda el tópico que debe interpretar: el atractivo soldado con "tableta de chocolate" que domina todas las emociones y tiene recursos ante cualquier adversidad. Ciertamente, acaba luciendo espectacular, tanto por su presencia física como por su buen hacer en las coreografías de combate. La obra va cambiando de perspectiva a medida que avanza el entramado y, aunque las explicaciones que se van conociendo flaquean algo en su planteamiento -al menos a mí me pareció un giro demasiado forzado-, no llegan a arruinar el conjunto general.

Con un ritmo bien escalado, el film posee un tono de subida suave que logra meternos en el relato, pasando de la pausa a la vorágine de manera compasada. Lo único que nos hace crujir los dientes son las pesquisas mediante las cuales se llega a saber más del protagonista y la reacción que determinada gente tiene al respecto. La historia es manida y ha sido revisitada en numerosas ocasiones; ojalá tuviéramos tan claro el número de la lotería como el saber qué va a pasar en la siguiente escena. Lo sospechas, pero a pesar de ello, la película se guarda ese punto de técnica elegante para que la espera haya merecido la pena.

Una película que se deja querer sin ser la reina del baile y que sabe nadar en las distintas aguas en las que se sumerge. Imaginaos a un Terminator seductor y educado haciendo de canguro de vuestra familia. Pues eso.

T.O: The Guest
Nacionalidad: USA
Duración: 99 min.
Dir: Adam Wingard
Int: Dan Stevens, Maika Monroe, Brendan Meyer
VALORACIÓN
★★★★★★☆☆☆☆
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